Diseña tu enero ideal: Empieza el año con intención (no con improvisación).
Hay dos formas muy comunes de empezar enero como asesor inmobiliario:
Modo arranque improvisado: Te despiertas el 3 de enero y piensas: “¿Y ahora qué? A ver qué se mueve…”
Modo arranque con intención: Llegas a enero con claridad sobre a qué clientes quieres atraer y cómo vas a usar tu contenido.
Este post es para ayudarte a elegir la segunda opción.
Si seguiste esta serie de diciembre, ya trabajamos las semanas vendibles, el diciembre lento y el descanso sin culpa. Ahora toca aprovechar todo eso para diseñar un enero que no dependa solo de la suerte.
Antes de enero: ubicar tu punto de partida real
Antes de hablar de objetivos, responde con honestidad:
¿Cómo te sientes hoy con tu trabajo?
¿Qué fue lo que más te drenó este año?
¿Qué fue lo que más disfrutaste?
La idea es que enero no empiece “desde cero”, sino desde una conciencia clara de quién eres hoy.
1. Elige 3 objetivos para tu primer trimestre (no 20 para todo el año)
Uno de los errores típicos es hacer una lista gigante que en febrero nadie recuerda. Te propongo algo más potente: 3 objetivos para tu primer trimestre (enero–marzo).
No llenes tu enero de deseos vagos. Define 3 objetivos trimestrales claros para tu negocio inmobiliario.
Objetivo 1 – Negocio: “Cerrar X operaciones.”
Objetivo 2 – Marca: “Publicar 3 piezas semanales.”
Objetivo 3 – Sistema: “Tener mi base de datos al día.”
La clave es que sean específicos, realistas y que te importen.
2. Define tu mensaje central para enero
Hazte esta pregunta: “Si alguien me descubre por primera vez en enero, ¿qué quiero que le quede claro sobre mí?”
Ejemplos:
“Soy el asesor que explica con claridad y no te vende humo.”
“Soy la especialista en inversiones desde fuera de la ciudad.”
Usa este mensaje como filtro para todo tu contenido.
3. Diseña tu semana base de enero
En lugar de pensar “qué subo hoy”, diseña una semana tipo.
Lunes: Contenido educativo.
Miércoles: Objeciones y miedos.
Viernes: Experiencia real.
4. Agenda bloques de trabajo (no solo “ver qué sale”)
Tu enero ideal se construye con bloques concretos en tu agenda.
Tu enero ideal no se construye con suerte, se construye agendando bloques de prospección y seguimiento reales.
Bloque de prospección: Buscar nuevos leads.
Bloque de seguimiento: Responder mensajes personalizados.
Bloque de contenido: Grabar videos de una sola sentada.
Si no agendas estos bloques, enero se irá en apagar fuegos.
5. Decide qué NO vas a repetir en enero
Haz una lista de “no negociables”:
“No voy a aceptar proyectos que van contra mi ética.”
“No voy a depender solo de la inspiración para publicar.”
Esto te sirve como brújula cuando empiece el caos.
6. Una conversación pendiente contigo mismo
Antes de cerrar el año, pregúntate: ¿Qué estoy dispuesto a hacer diferente para no repetir el mismo año otra vez?
Enero no es un borrón y cuenta nueva: es la continuación
Enero es la continuidad de cómo cerraste diciembre. La buena noticia es que todavía estás a tiempo de influir en eso.
Un pequeño ritual para cerrar diciembre y abrir enero
Escribe una carta breve a tu “yo de enero”. Cuéntale qué no quieres que olvide y por qué vale la pena seguir.
Escribir una carta a tu 'yo de enero' es un recordatorio poderoso de por qué haces lo que haces.
Guárdala y léela el primer lunes fuerte de enero. Ser intencional con cómo te hablas a ti mismo también es parte de construir una marca personal sana.
Cerrar el año con intención también es construir marca
No se trata de tener el enero perfecto. Se trata de llegar a enero menos improvisado y más consciente.
Y si algo deseo para tu enero es esto: Que no sea solo “otro inicio de año más”, sino el primer tramo de una versión de ti que se trata con más claridad, más intención y más respeto.